viernes, 12 de septiembre de 2014

Texto impreso o virtual ¿Cuál es el más conveniente?

Para que nuestros estudiantes desarrollen las capacidades de lectura y escritura no se requiere privilegiar algún formato de texto en especial, por el contrario tanto el formato analógico como el digital son complementarios y los estudiantes deben saber usarlos y manejarlos dentro de contextos en los que se requiera ser empleados; para ello la escuela debería fomentar espacios de aprendizaje donde los docentes puedan enlazar e implementar actividades de aprendizaje significativos a través de los cuales los estudiantes demuestren su uso mediante el manejo apropiado y complementado de los textos impresos con los digitales en actividades de producción y comprensión. Obviamente que para lograr esto se requiere de docentes no solo capacitados sino también diestros en el manejo pertinente de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, demostrando además tener un nivel aceptable en el conocimiento y manejo de software educativo así como del uso pertinente y adecuado del material multimedia o de las páginas web educativas que abunda en el ciberespacio que empleándolos como herramientas didácticas o estrategias innovadoras resulten mucho más significativas que una sesión de aprendizaje tediosa y rutinaria.

Es por ello que el conocimiento y manejo adecuado de las nuevas herramientas tecnológicas se convierten en educativas si las ponemos al servicio de nuestro trabajo en aula coadyuvando  a romper con los esquemas tradicionales de la enseñanza y del aprendizaje de la lectura y la escritura normativista, actividades tan tediosas en nuestros jóvenes estudiantes por su intrascendencia y monotonía que generan muchas veces actitudes de rechazo porque seguimos enseñándolas con una visión tradicionalista y gramaticalista en la que el docente aspira a que los estudiantes escriban y lean sin fallas sobre temas que giran en torno a los intereses de los maestros y no de los estudiantes, obligándolos a tratar sobre contextos totalmente lejanos a sus vivencias e intereses.

Con la era digital y la variedad de recursos existentes tanto en hardware como en software las clases en aula deberían dejar de ser tediosas y descontextualizadas en los intereses y necesidades de los reales aprendizajes que nuestros estudiantes requieren para la vida. Poner al servicio de la educación las herramientas que la tecnología nos brinda es una gran oportunidad de conectarnos con una generación de niños y jóvenes acostumbrados a los smartphones, las tablets o las PC portátiles con muchos programas donde interactúan en infinidad de formas y maneras y que deberíamos empezar a explorar para identificar aquellas que pudieran ser útiles en nuestro trabajo pedagógico como formas innovadoras para el logro de aprendizajes significativos de nuestros estudiantes que en el fondo es el fin supremo de nuestro trabajo y esfuerzo en las escuelas del Perú.    


Por otro lado debemos perder los miedos y desechar los tabúes que sobre lo desconocido muchas veces tendemos a calificar y rotular como malo o nocivo sin siquiera habernos puesto a pensar que aquello que consideramos inadmisible dentro de los espacios educativos forman parte de las experiencias e interacciones comunicativas muy propias de las  literacidades y de las prácticas vernáculas digitales de nuestros estudiantes que marchan acorde con los avances y desarrollos tecnológicos, por ello en vez de prohibirlas y negarlas deberíamos aprovecharlas como nuevas formas de leer y de escribir en un siglo donde más hegemonía y protagonismos toman una tecnología que avanza a raudales.

A continuación imágenes de mis estudiantes del 5° grado de educación secundaria de la IE "Carlos A. Salaverry" La Victoria, Chiclayo - región Lambayeque en actividades de observación social donde se empleó el celular como instrumento para recoger discursos argumentativos (género opinión) en diferentes espacios socioculturales de la  comunidad en un trabajo de investigación acción que luego fue sistematizado empleando las XO y las PC en el AIP para luego ser analizado en aula.